Discúlpenme, se que algunos quieren matarme pero me fue muy difícil decidir que escribir en este capítulo, de hecho tuve que descartar varias escenas y empezar de nuevo. Así que sin mas que decir, aquí les va el capitulo 4, recuerden dejar sus comentarios :) Feliz lectura!
Capitulo 4
-¡Ah! ¡Ahí estás
hermanita!_anunció Alanis animada en cuánto sus ojos se hubieron posado en la
princesa. Dejó su copa vacía sobre la bandeja de la criada, para luego coger
otra. Su mirada se perdió un instante en el salón de baile antes de enfocarla
de nuevo en su hermana _ Ven aquí, querida _ agitó la mano hacia la criada para
que se marchara.
Un escalofrío recorrió la espalda
de Rosemary cuándo observó a su hermana. Sus ojos destellaban con crueldad, con
ferocidad, con el conocimiento de algo que ella ignoraba. A su espalda, podía
sentir el calor de Hunter rodeándola como una manta de terciopelo, pero no lo
suficiente como para calmar sus nervios. Necesitaba abrazarlo. Algo le decía
que el buen humor de su hermana no podía deberse simplemente al baile.
Alanis alzó una ceja en cuánto
los dos se acercaron y dio un largo sorbo a su copa de vino.
-Hunter, retirate_ordenó
mirándolo ahora a él _ Necesito estar a solas con la princesa.
Rosemary dejó escapar un pequeño
sonido que podría haberse considerado de absoluto terror y entonces, Hunter
frunció el ceño. Su mirada chocó con la de la reina. A pesar de la crueldad que
despedían sus ojos, el guardia no se sintió intimidado en lo absoluto. Ella le
había dirigido ésa mirada varias veces a lo largo de la vida, especialmente
cuándo estaba a punto de realizarle algún daño a su hermana y él aparecía para
impedirlo. En aquella época, Hunter no podía entender como una mujer de la edad
de Alanis podía pensar siquiera en lastimar a su hermana que era quince años
menor que ella y era incapaz de defenderse. Y a la fecha seguía sin entenderlo.
Hunter suspiró e hizo una
reverencia.
-Como usted diga, Su Majestad _
no había mucho que él pudiera hacer en estos casos. Alanis seguía siendo la
reina y ella controlaba todo, incluyéndole, aunque fuera el guardián de su
hermana. Desafiarla era sin lugar a dudas la mejor forma de tener una cita con
la muerte.
Rosemary se dio vuelta al
escucharlo y lo observó con ojos suplicantes, ojos de preocupación, ojos de
miedo. A él se le partió el corazón. No quería dejarla sola.
-Su Alteza, si me necesita,
estaré abajo _ sus ojos se caldearon, pero fueron firmes, queriendo
transmitirle sin palabras que él estaría cuidando de ella aunque no estuviera a
su lado. Esperaba que ella pudiese captar el mensaje. Le hizo una
reverencia_Con su permiso.
Rosemary observó a Hunter
marcharse como la esperanza que se escurre entre los dedos. Tragó saliva
nerviosa, sintiendo las ganas de correr lejos apoderarse de cada célula de su
cuerpo a raudales. Se dio la vuelta y se encontró de cara con su hermana, quién
no dejaba de observarla con creciente interés mientras seguía bebiendo de su
copa. Alanis bebía mucho y en más de una ocasión se había emborrachado en los
bailes, teniendo que ser llevada en brazos a sus aposentos por Jackson o algún
guardia de turno. Sin embargo, cuándo ella bebía de ésa forma, cuidadosamente y
con cautela, era porque tenía algo en mente, algo que por lo general Rosemary
nunca se enteraba hasta que sucedía.
Alanis sonrió con burla y negó
con la cabeza.
-Cierra la boca, hermanita. Que
es muy evidente como babeas por el guardia _ dio otro sorbo a su copa_ Sabía
que eras una inservible pero no tenía idea de que tuvieras tan poca clase y mal
gusto.
Rosemary le frunció el ceño sin
haberse dado cuenta que un rubor se había hecho presente en sus blancas
mejillas.
-No se de que….
-No me vengas con excusas_la
silenció Alanis_Siempre lo miras con esa ridícula cara, casi como un cordero
que está a punto de ser degollado. Me da asco ver como te rebajas.
Rosemary tragó saliva.
-Pues Hunter es mi amigo, hermana
_ respondió ella casi desafiante_Siempre he sido así con él y tú mas que nadie
lo sabe.
Alanis bufó y casi se atragantó
con su propio vino.
-¿Amigos? ¿Así es como le dicen ahora?_se
rió burlonamente y se quitó el cabello del rostro con elegancia _ Que ilusa
eres. Sigue así y no te darás ni cuenta cuándo ambos estén cogiendo en las
caballerizas.
Rosemary la miró con espanto.
-¡Alanis! ¡Hunter nunca…
Alanis dejó escapar una sonora
carcajada.
-¿Qué? ¿Acaso Hunter esta
castrado y aún no me entero?_le alzó una ceja al observar como ella guardó
silencio_Eso pensaba. Si quieres un juguete, querida hermana, búscate uno de tu
clase y que por lo bajo pueda proporcionarte un par de joyas _ le enseñó un
brillante anillo de diamantes que tenía en el dedo índice de su mano derecha.
Rosemary se quedó prendada de la
fina joya y entonces, miró a su hermana con incredulidad.
-Alanis, ¿no me digas que tu…
-Todo se vale, hermanita _ bebió otro
sorbo de su trago y estiró su brazo, dejando que la luz diera sobre el anillo,
haciendo que brillara _ El rey Windson fue muy generoso.
-¿El rey Gabriel Windson? ¿No que
esta casado?
-Pero no muerto _ replicó Alanis
haciendo un gesto con su mano a la criada para que se acercara _ Al parecer él
y su esposa no se llevan lo suficiente, si tú me entiendes. Y créeme que esto
fue justo, considerando que fue la peor cogida de toda mi vida. Gracias,
Bárbara _ coloco su copa vacía en la bandeja de la criada y cogió dos tragos
más, para luego ordenarle que se retirara_Aún me provoca nauseas el solo
recordarlo.
-¿Te has puesto a pensar que
pasaría si su esposa se entera? Podrían asesinarte.
Alanis le alzó la barbilla con
superioridad y negó con la cabeza.
-Ay hermanita, aún te queda mucho
por aprender_se acercó a ella hasta que escasos centímetros la separaron de su
rostro _ El rey depende de mi en estos momentos debido a las bajas que ha
sufrido su ejercito después de la última guerra. Los guerreros de Aradon son
los mejores gracias a tu querido Hunter y al sistema de entrenamiento diseñado
por su padre, así que digamos que le he estado haciendo un pequeño favor,
prestándole algunos de los nuestros para conquistar el reino vecino. Si él dice
una palabra acerca de lo nuestro, no solo retirare mí desinteresada ayuda _
Rosemary le alzó una ceja. Desinteresada no era una palabra que estuviera en el
diccionario personal de su hermana _ sino que enviare a asesinar a todo su
ejercito y de paso a la aburrida de su querida esposa _ sonrió satisfecha y
bebió un sorbo de su copa_Aradon tiene alianzas con varios reinos, incluyendo
Astoria, así que en caso de una guerra, tendré el ejercito más grande de toda
la región.
Rosemary se quedó boquiabierta.
-¿Cómo lo conseguiste,
Alanis?_preguntó con interés _ Desde que los reinos supieron que estábamos
aliados a los hombres lobo de los bosques, se prometieron a si mismos nunca
prestarnos ninguna ayuda. ¿En que minuto sucedió todo esto?
-No vivas en el pasado, Rosemary.
Por si no lo recuerdas, yo mande a exterminar a esas bestias y ya han pasado
quince años desde entonces _ se apoyó perezosamente contra el barandal y su
mirada se perdió unos instantes entre la multitud, antes de volver a su hermana
_ Digamos que he hecho uso de mi maravillosa influencia para lograrlo, además
de otros favores.
Rosemary suspiró y se cruzó de
brazos.
-Con favores te refieres a
acostarte con ellos _ fue mas una afirmación que una pregunta. Alanis solo la
observó con una sonrisa ladeada mientras su dedo seguía el contorno de su copa,
lo que le indicó a Rosemary que había dado en el clavo _ Santo cielo, Alanis,
si deseas tener un hombre al lado porque no simplemente te casas, ya has
reinado sola mucho tiempo.
Nuevamente, Alanis dejó escapar
una carcajada.
-¿Casarme, hermanita? No seas
aburrida. Ten bebe un poco para que bajemos _ le tendió la copa que tenía a su
costado y Rosemary se la recibió. Si bien no era muy adepta a beber, en eventos
sociales como este no le quedaba más opción que hacerlo por cortesía_No deseo
seguir perdiéndome de la diversión amarrándome a un idiota descerebrado. Este
reino es mío y seguirá siéndolo hasta el día en que me muera _ continuó ella_No
necesito de nadie más, ya tengo suficiente con ser tu niñera.
Rosemary se mordió la lengua y
guardó silencio. Lo que Alanis hacía con ella no entraba siquiera de cerca en
la categoría de ser niñera. Verduga sonaba mejor. Así que de algún modo, la
princesa estaba agradecida de que su hermana nunca hubiera querido tener hijos.
Capaz que les habría hecho, al menos eso pensaba.
La princesa se llevó la copa a
los labios y bebió un poco del espeso líquido. Ella esperaba sentir el sabor
agridulce característico del vino, pero en su lugar se sorprendió de saborear
algo muy dulce y casi empalagoso. Miró su copa extrañada y entonces observó a
su hermana.
-Esto no es vino _ indicó ella.
Alanis sonrió metiendo un dedo en
su copa empapándolo del líquido y entonces, lo chupó.
-Claro que no lo es, tonta. Es
algo que mande a preparar especialmente para ti, para que bebas y no me dejes
en vergüenza delante de nuestros invitados _ agitó la mano en el aire como
queriendo borrar un mal recuerdo_Necesito que te mezcles esta noche y causes
buena impresión. El príncipe de Astoria y sus hermanos están presentes.
Rosemary no se mostró sorprendida
en lo más mínimo. Supuso que Alanis también se había acostado con ellos, por
eso le pedía de su cooperación y comportamiento intachable en el baile, dado
que tenía una alianza con ése reino y de seguro no deseaba perderlo.
-Bien, hermanita, ya es hora _
anunció Alanis tendiéndole la mano.
************
Hunter se colocó en una posición
defensiva y con la mirada fija en Rosemary, cuándo las vio a ella y Alanis
descender por la escalinata hacia el salón con el resto de los presentes. Desde
la distancia en la que se encontraba, prácticamente al otro extremo de la
habitación, igual podía notar que la princesa estaba algo intranquila e
inquieta. Supuso que la reina la había obligado a acompañarla cuándo ella
detestaba ése tipo de eventos, pero lo que más le llamó la atención, fue ver la
copa en sus manos. Rosemary no eran de las que bebían en demasía, más no dejaba
de tomar sorbos de aquel liquido casi marrón que definitivamente no era vino.
Miró hacia todos lados, observando con detenimiento las copas de algunos de los
invitados y se dio cuenta de que ése mismo brebaje estaba en varias de ellas,
no solo en la de la princesa, posiblemente era algún licor especialmente hecho
para la ocasión.
El guardia se cruzó de brazos a
la altura de su musculoso pecho sin dejar de vigilar a Rosemary mientras Alanis
coqueteaba casi descaradamente con los hermanos del príncipe de Astoria. Hunter
simplemente sonrió sin ganas. Era muy bien sabido entre los habitantes del
palacio, incluyendo la guardia, que la reina tenía una tendencia hacia la
promiscuidad muy marcada, ya que la usaba como moneda de cambio para adquirir
todos y cada uno de los favores de varios reinos, llegando incluso al chantaje
de ser necesario. Era una de las ventajas de no poseer un rey a su lado con el
cual gobernar.
-Que aburrido, ¿no? Preferiría
estar limpiando a los caballos que estar aquí.
Hunter observó a su izquierda al
escuchar ésa voz. Sebastián había tomando lugar a su costado.
-¿Qué haces aquí, Sebastian? ¿No
se supone que deberías vigilando los pasillos?_lo interrogó Hunter con
severidad con la mirada fija en él.
Sebastián puso los ojos en blanco
y le dio un mordisco a la manzana que llevaba en su mano.
-No molestes. ¿Crees que sería
tan negligente como para dejar mi puesto sin relevo?_le replicó el muchacho del
cabello dorado _ Christian se está haciendo cargo. Necesitaba salir de ahí. Si tengo que rescatar príncipes borrachos en
apuros una vez mas, me volveré loco _ sus ojos entonces recorrieron todo el
salón de un extremo a otro _ Vaya, nuestra querida reina no escatima en gastos,
esto está absolutamente repleto_entonces se giró hacia su amigo_ Y ¿Cómo va
todo, Hunter? ¿No deberías estar junto a la princesa?
Hunter le dirigió una mirada de
pocos amigos y suspiró.
-Ordenes de la reina_dijo
secamente.
Sebastián asintió y le dio otro
mordisco a su manzana.
-Ya veo.
Hunter lo observó con extrañeza.
-Te conozco, Sebastián. No estas
aquí simplemente porque quieras faltar al trabajo, ¿cierto?_el guardia rubio le
sonrió.
-Nada se te escapa, ¿cierto,
Hunter?_observó hacia todos lados asegurándose de que nadie reparaba en ellos,
para luego acercarse al oído de su amigo _ Escucha, necesito conversar de algo
contigo, pero debe ser en privado.
El guardia asintió. Había algo en
el tono de Sebastian que no le gustaba nada, ya que él no era precisamente
alguien demasiado serio. Al instante se preocupó, ¿Qué podría ser tan delicado
como para que su amigo quisiera hablarlo sin que nadie más se enterara?
Hunter le dio un último vistazo a
Rosemary, quién conversaba animadamente con el príncipe de Astoria, antes de
indicarle a Sebastián que lo siguiera a una habitación apartada fuera del
salón. Se fueron completamente en silencio, la tensión creciendo entre ellos.
Hunter tenía un muy mal presentimiento de todo esto.
El guardia del cabello oscuro,
dirigió a su amigo hacia la habitación del piano, cerrando las dos grandes
puertas de roble tras él. La música ahora no era más que un sonido de fondo,
más que el escándalo que era en el salón mismo dónde se desarrollaba el baile. Sebastián
se giró para enfrentar a Hunter y entonces, comenzó:
-Alguien ingresó a los aposentos
de sus antiguas Majestades.
Hunter lo miró impresionado, no
solo por el hecho, sino que porque Sebastián había ido directo al grano.
-¿Cómo lo sabes? ¿Qué fue lo que
sucedió?_exigió saber el guardia.
Sebastián suspiró y sacó un
pañuelo de su bolsillo, el cual sostuvo en su puño.
-Estaba patrullando los pasillos
del ala prohibida, dado que me topé con el idiota de Jackson que venía
sumamente molesto_Hunter sonrió de satisfacción al escuchar eso, aunque fue
solo momentáneo _ Escuché un objeto caer al suelo desde la habitación de sus
Majestades, así que decidí ir a investigar_se aclaró la garganta antes de
continuar _ Cuándo entré, todo parecía estar en su lugar, me aseguré de ello, a
excepción de una cosa: las ventanas estaban abiertas de par en par.
Hunter frunció el ceño. Esto no
le estaba gustando nada.
-Tú sabes que los aposentos del
rey y la reina fueron limpiados, reconstruidos y cerrados después de lo que
sucedió. Nadie tiene permitido entrar.
-Crees entonces que quién haya
entrado es alguien de afuera _ le respondió Hunter, más afirmándolo que
cuestionándolo.
-O algo _ señaló Sebastián y
entonces abrió el pañuelo ante la mirada atónita de Hunter, enseñándole su
contenido _ Encontré esto en el suelo junto a la ventana.
El cuerpo del guardia se
estremeció sin que sus ojos pudieran apartarse del hallazgo que su amigo había
encontrado: Era el trozo de una garra de color negro azabache. Demasiado grande
para ser de un animal común y corriente, lo que significaba que…
-Están con vida, Hunter_anunció Sebastián
como si estuviera leyéndole los pensamientos _ Uno o un puñado de ellos logró
sobrevivir al exterminio.
-¿Alguien más sabe?_se apresuró a
preguntar el guardia, a lo que Sebastián le respondió negando con la cabeza.
-Necesitaba discutirlo contigo.
Nadie se ha dado cuenta de la intrusión más que yo _ se acercó a Hunter,
entregándole el trozo de garra envuelto en el pañuelo _ Sé que eras muy cercano
a ellos desde que eras un niño. Recuerdo cuándo el rey Richard solía alojarlos
en el ala vacía del palacio, tú eras el primero en ir a buscarlos para jugar y
los mezclabas con nosotros que solían patearnos el trasero porque eran mucho
más fuertes, ¿te acuerdas?_Hunter asintió _ Si alguno de ellos está con vida,
lo mejor es que tú te hagas cargo de investigarlo. Los Guardianes nos detestan
después de la orden que dio la reina y esto podría significar que todos estamos
en peligro, porque de seguro buscaran venganza por lo que sucedió hace 15 años.
Llegar al dialogo será imposible, no nos escucharan, pero puede que a ti si _
Sebastián se frotó los ojos sintiéndose de pronto muy cansado, pero Hunter
podía ver más allá y sabía que su amigo en realidad estaba muy asustado de
ellos. Los Guardianes eran muy letales, si buscaban venganza de seguro la
harían efectiva, considerando que eran muy buenos estrategas y trabajaban muy
bien en manada. El exterminio durante el reinado de Alanis había sido horrendo
y sanguinario, una mancha oscura en el libro de la vida de Aradon. Pero una
segunda guerra entre ambos bandos acabaría con todo.
Hunter empuñó fuertemente el
pañuelo y lo guardó en su bolsillo.
-Me haré cargo, Sebastián. No te
preocupes_le aseguró tomándolo de los antebrazos, al igual que él. Era la forma
en que los guardias sellaban promesas y acuerdos _ Pero debes prometer no
decírselo a nadie, y mucho menos a la reina. Ella nos pondrá a todos en riesgo
si se entera que Los Guardianes están vivos, ya que de seguro nos enviará para
exterminarlos de una vez por todas sin saber siquiera cuántos son y que es lo
que planean. Ellos nos superan en habilidades y serían capaces de matarnos en
muy poco tiempo.
Sebastian se estremeció ante la
idea y asintió. Su propio padre había muerto durante el exterminio y sabía de
primera línea lo que eran capaces aquellas criaturas. En ése tiempo, el ataque
había sido por sorpresa, pero estaba consciente, de que no correrían con la
misma suerte dos veces si se desataba una nueva guerra.
-Lo prometo _ dijo, para luego
soltar los antebrazos de Hunter, al igual que este último.
-Ven, regresemos al salón. Ya
hemos dejado nuestros puestos mucho tiempo.
Ambos guardias abandonaron
rápidamente la habitación del piano. El baile seguía con los mismos ánimos de
hacía unos minutos, pero no así como Hunter se sentía internamente. El
conocimiento de este hallazgo era de alto riesgo y cargarlo sobre sus hombros,
era como llevar una gran roca a cuestas día a día. Sabía que sería cuestión de
tiempo solamente para que todo el reino se enterase de lo sucedido y ahí, no
habría vuelta atrás. La guerra sería inminente de nuevo.
Sebastián golpeó ligeramente el
hombro de Hunter, sacándolo de sus cavilaciones.
-Vuelvo a mi puesto,
cascarrabias. Nos vemos_y sin más que decir, se marchó, perdiéndose entre la
multitud.
Hunter suspiró sin decir nada y
su mirada recorrió entonces el salón en busca de Rosemary, pero pronto se dio
cuenta, que ella no estaba ahí. Ni tampoco Alanis…….ni tampoco el príncipe de
Astoria y su hermano mayor.
Muchos cariños y el próximo capítulo será antes de que termine la semana.
Kathy